lunes, 22 de marzo de 2010

El cepo


El Cepo, era un método más que de muerte, de castigo por delitos de robo, disturbios o pendencias; aunque en un momento dado se podía tener expuesta a la víctima hasta la muerte, si así se decidía por la corte de justicia. También fue utilizado como método de tortura para conseguir una confesión en las mazmorras de castillos, palacios de justicia o cárceles inquisitoriales. El Cepo era un instrumento que servía para sujetar al reo por la garganta y las muñecas; y según el modelo también por los tobillos, consistente en dos maderos ajustables. La víctima quedaba expuesta al público en la plaza de la ciudad, encontrándose a merced del populacho que lo vejaba y goleaba, a veces incluso hasta la muerte, con el beneplácito de la autoridad.

lunes, 15 de marzo de 2010

Latigo de cadenas


No se necesitan comentarios para estos artilugios, que parece más armas de guerra que instrumentos de tortura; sin embargo, látigos más o menos similares pero en gran variedad - con 2, 3 y hasta 8 cadenas, provistas de muchas "estrellas", o bien hojas de acero cortantes - se usaban, y en cierta medida aún se usan, para flagelar el cuerpo humano.

martes, 9 de marzo de 2010

La cuna de judas


La cuna de Judas es un instrumento de tortura utilizado principalmente para sacar confesiones.
Consiste en una
pirámide puntiaguda, sobre la cual se alza a la víctima para después dejarla caer una o varias veces, de modo que la punta topara con la zona genital o anal con mayor o menor presión dependiendo de cómo evolucionara la confesión.
Era utilizado en
Europa en tiempos de la Inquisición siendo conocido con el mismo nombre (alusivo al apóstol traidor) en inglés (Judas Cradle; también, Judas Chair), alemán (Judaswiege) e italiano (Culla di Giuda). También es conocido con el nombre de Vigía (en portugués), Veglia (en italiano) o Veille (en francés), es decir, «vigilia», pues el condenado era dispuesto de tal manera que si se dormía y relajaba el cuerpo, caía sobre la punta hiriente del instrumento.
También se atribuye su uso, con algunas 'mejoras' (adición de electricidad, añadidura de cinturón), a las dictaduras militares hispanoamericanas del
siglo XX.

lunes, 1 de marzo de 2010

La pera


Este torniquete se introducía en la boca, el ano o la vagina. Y se abría hasta mutilar al atormentado.

lunes, 22 de febrero de 2010

Instrumentos provistos de pinchos en su interior




Los instrumentos provistos de pinchos en su interior eran, y en determinados ambientes aun lo son, predilectos de religiosos automortificantes. Logicamente, los mismos instrumentos servian tambiin para la tortura inquisitorial y punitiva. Su funcionamiento era el siguiente: se cierra en torno a la victima, y rapidamente empezaba a herir y lacerar la carne con cada pequeño movimiento, con cada respiracion. Luego llegaba la infeccion, la putrefaccion y la gangrena. No pocas veces, el verdugo agregaba gusanos carnivoros en la parte descarnada que se introducian royendo hacia el interior del abdomen.

miércoles, 17 de febrero de 2010

El desgarrador de senos


El desgarrador de senos es un instrumento de tortura con forma de tenaza acabado en cuatro afiladas puntas, utilizado ya durante el Imperio romano y posteriormente por la Inquisición en Europa. La tortura consistía en aplicar las cuatro puntas estando al rojo vivo o frías sobre los senos, desgarrándolos. Los lugares donde más uso se hizo, aunque en diferentes épocas, fueron algunas regiones de Francia y Alemania hasta el siglo XVIII. Aplicado durante varios siglos, un número indeterminado de mujeres que fueron condenadas por delito de herejía, blasfemia, adulterio, aborto provocado, otros “actos libidinosos”, magia blanca erótica y algún delito más, padecieron este tormento en sus senos.

Un caso famoso fue el de Ana Pappenheimer (acusada de brujería en Alemania, en 1600), que después de ser torturada con el instrumento, tuvo que sufrir el despellejamiento y rasgamiento de sus carnes; le seccionaron sus pechos y, una vez ensangrentados, fueron dados a comer de manera forzosa a sus hijos, que ya eran mayores. Otro caso conocido en que fue utilizado este método de tortura fue el de Santa Ágata de Catania, en el siglo III, durante la persecución de Decio contra los cristianos. Además del uso tormentoso, el desgarramiento sirvió también como procedimiento persuasivo inquisitorial y judicial.

lunes, 8 de febrero de 2010

El tenedor del hereje


El tenedor del Hereje fue un dispositivo de tortura, que trataba más o menos de un pedazo de metal con dos "tenedores" de dos puntas a cada extremo así como un cinturón o cinto unido a él. Un extremo era presionado bajo la barbilla y el otro en el esternón, y la cinta amarraba el dispositivo al cuello. Esto inmovilizaba efectivamente la cabeza con la extensión total del cuello, causando gran dolor. Las cuatro afiladas puntas alojadas bajo la barbilla y el esternón estaban diseñadas para permitir a la victima suficiente rango de movimiento en su boca como para murmurar una confesión.

martes, 2 de febrero de 2010

La garrucha


La garrucha era el nombre con el que se conoció en la España del siglo XV, al método de tortura conocido como el estrapado, propio de la época medieval. Consistía en atar al reo con las manos atrás e izarlo con una cuerda por medio de una polea, de ahí el nombre de garrucha. A la víctima se le colocaban pesos en los pies, para después cuando se encontraba elevado, dejarlo caer de golpe contra el suelo. Esto se repetía varias veces. Al izado, que podía provocar las luxaciones de las articulaciones de hombros, codos y muñecas, hay que sumar las posibles fracturas y magulladuras, en todo el cuerpo y piernas fundamentalmente, que producían las múltiples caídas.

lunes, 25 de enero de 2010

La cigueña


Este es otro de los instrumentos de tortura que a primera vista no da fe de los sufrimientos que es capaz de crear, porque su mision no es unicamente la de inmovilizar a la victima. A los pocos minutos de su utilizacion sobre la persona, Esta sufre fuertisimos calambres, primero de los musculos abdominales y rectales, luego de los pectorales, cervicales y de las extremidades. Con el paso de las horas, estos calambres conducen a un continuo e insufrible dolor en abdomen y recto. En tal situacion, la victima solia ser golpeada, pateada, quemada y mutilada a placer.

lunes, 18 de enero de 2010

Cepo chino


Instrumento de tortura de origen chino, consistente en una caja, generalmente de madera, en la cual se colocaba los pies del torturado los que a través de una manivela, utilizando los principios básicos de la prensa y el tornillo, eran apreta.

El dolor de la víctima aumentaba gradualmente desde una simple sensación de presión en el pie hasta convertirse en un dolor insoportable acompañado de trituración ósea podal. dos por el verdugo.

lunes, 11 de enero de 2010

El aplastapulgares


El Aplastapulgares es una de las torturas más antiguas y simples, aunque terriblemente efectiva.

Si bien se usaron diferentes dispositivos mecánicos para llevarla a cabo, la tortura en sí consistía en el aplastamiento de uñas, falanges y nudillos en forma lenta y progresiva, extendiendo el dolor durante días sin provocar daño mortal a la víctima. El nivel de desgarramiento podía ser controlado hasta el punto de provocar prácticamente la mutilación del miembro. Para los crímenes graves generalmente la tortura se hacía lentamente, comenzando por las uñas, luego pasando a las falanges y terminando en los nudillos, destrozando así ambas manos completamente.

martes, 5 de enero de 2010

La dama de hierro


Las puertas de esta "dama de hierro" se cerraban lentamente y los filosos clavos que se encuentran en sus puertas penetraban los brazos, las piernas, el vientre, el pecho, los ojos y la base del pene; aunque no lo suficiente para matar inmediatamente a la victima a quien se le dejaba asi durante horas.

lunes, 28 de diciembre de 2009

La silla de tortura




Fue usada en Centro Europa hasta 1846. El torturado era sentado en ella desnudo y amarrado por correas que lo apretaban lentamente, de modo que los pinchos le penetraran en la carne.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Las jaulas colgantes




Hasta el fin del siglo XVIII, en los paisajes urbanos y suburbanos de Europa abundaban las jaulas de hierro y de madera adosadas al exterior de los edificios municipales, palacios ducales, palacios de justicia, a las catedrales y a las murallas de las ciudades, también colgando extramuros de altos postes cerca de los cruces de caminos; frecuentemente había varias jaulas en hilera. Gran cantidad de ejemplos subsisten hoy en día (por ejemplo en el palacio ducal de Mantua, en el ábside de la catedral de Münster en Alemania).
Las víctimas, desnudas o casi desnudas, eran encerradas dentro y colgadas. Sucumbían de hambre y sed, por el mal tiempo y el frío en invierno, por el calor y las quemaduras solares en verano; a menudo habían sido torturadas y mutiladas para mayor escarmiento. Los cadáveres en putrefacción generalmente se dejaban in situ hasta el desprendimiento de los huesos.

lunes, 14 de diciembre de 2009

La guillotina


Aunque asociada indeleblemente en la literatura, el cine, la televisión y la tradición cultural europea generalmente con la Revolución Francesa, 1789-93, y con la pena de muerte en Francia, la máquina que decapita por medio de una cuchilla que cae entre dos columnas acanaladas es en realidad mucho más antigua. Versiones pequeñas y primitivas se usaban para la ejecución de nobles, ya en el siglo XIV, en Escocia.
Fue el médico francés Joseph- Ignace Guillotin, nacido en Saintes en 1738 y elegido a la Asamblea Nacional en 1789, el primero en promover una ley que exigía que todas las ejecuciones, incluso las de presos comunes y plebeyos, se realizaran por medio de "una máquina que decapita de forma indolora". Una "muerte fácil" - por decirlo así - ya no era prerrogativa de nobles. Después de una serie de experimentos sobre cadáveres tomados de un hospital público, la primera de estas máquinas, en esencia idéntica a la que aquí se muestra, se colocó en la Place de Gréve de París el 4 de abril de 1792 y la primera ejecución en la persona de un plebeyo asaltante de diligencias tuvo lugar el 25 del mismo mes. Pronto este ingenio iba a convertirse en el símbolo de los años 1792 - 94.
En seguida la ciencia descubrió un hecho nuevo y sorprendente (confirmado después por la neurofisiología moderna): una cabeza cortada, ya sea por hacha o guillotina, sabe que es una cabeza decapitada mientras rueda por el suelo o cae en la cesta - la conciencia sobrevive el tiempo suficiente para tal percepción. Después de la ejecución de Luis XVI y María Antonieta el 21 de enero 1793, la "máquina" llamada sólo así hasta ambos sucesos, se llamó también "la Loulsette" o "le Loulson"; sólo después de 1800 se extendió el término "guillotina". Como tal permaneció en uso en muchos países incluidos los Estados Pontificios y los Reinos de Piamonte y Nápoles borbónico hasta 1860; fue usada en Francia hasta la abolición de la pena de muerte bajo Mitterrand en 1981. Joseph-lgnace Guillotin murió pacíficamente en 1821, a la edad de ochenta y tres años.

El cinturon de castidad




Un imperecedero mito popular, aunque recogido en publicaciones académicas, mitifica el uso de este aparato. La opinión tradicional es que el cinturón de castidad se usaba para garantizar la fidelidad de las esposas durante largas ausencias de los maridos, y sobre todo - nadie sabe porqué, ya que no hay evidencias documentales que den soporte a tal idea - de las mujeres de los cruzados que partían a Tierra Santa.
Quizás alguna vez, aunque no como utilización normal, la "fidelidad" era de este modo "asegurada" durante períodos breves, unas horas o un par de días - nunca por tiempo más dilatado. Una mujer ceñida de esta manera perdería en breve la vida a causa da las infecciones ocasionadas por acumulaciones tóxicas no retiradas, por no mencionar las abrasiones y laceraciones provocadas por el mero contacto con el hierro; por último, considerar también la posibilidad de embarazo ya en acto.
En realidad, el uso principal del cinturón era muy diferente: el de construir una barrera contra la violación, una barrera frágil pero suficiente en determinadas condiciones: en épocas de acuartelamiento de soldados en la ciudades, durante estancias nocturnas en posadas, durante los viajes. Sabemos por muchos testimonios que las mujeres se colocaban el cinturón por iniciativa propia, hecho que algunas ancianas sicilianas y españolas a recuerdan en nuestros días. Así llega a Plantearse la cuestión: ¿ el cinturón es o no instrumento de tortura? La respuesta ha de ser un inequívoco, puesto que esta humillación, este ultraje al cuerpo y al espíritu, es impuesto por el terror del macho por el temor de sufrir a causa de la agresividad masculina.

sábado, 28 de noviembre de 2009

La sierra




La sierra no se puede asociar específicamente con la tortura homónima, un proceso que se puede llevar a cabo con cualquier sierra de leñador.
La historia abunda en mares religiosos, laicos y antirreligiosos que sufrieron este suplicio, quizás peor que la cremación lenta o la inmersión en aceite hirviendo.
Debido ala posición invertida, que asegura suficiente oxigenación del cerebro e impide la perdida general de sangre, la victima no perdía el conocimiento hasta que la sierra alcanzaba el ombligo, e incluso el pecho, de ser ciertos relatos del siglo XIX.
La sierra se aplicaba a menudo a homosexuales. En España la sierra era un medio de ejecución militar hasta el fin del siglo XVIII según referencias contemporáneas, las cuales, sin embargo, no citan algún hecho concreto. En Cataluña durante la guerra de la independencia los guerrilleros catalanes sometieron a decenas o quizás centenares de oficiales franceses, españoles e ingleses a la sierra, sin preocuparse de las alianzas del momento.

jueves, 26 de noviembre de 2009

El aplasta cabezas


Los aplastacabezas, de lo que se tienen noticias ya en la edad media, gozan de la estima de las autoridades de buena parte del mundo actual. La barbilla de la victima se coloca en la barra inferior y el casquete es empujado hacia abajo por el tornillo.Primero se destrozan los alveolos dentarios, después las mandibulas, hasta que el cerebro se escurre por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del craneo.