martes, 2 de febrero de 2010

La garrucha


La garrucha era el nombre con el que se conoció en la España del siglo XV, al método de tortura conocido como el estrapado, propio de la época medieval. Consistía en atar al reo con las manos atrás e izarlo con una cuerda por medio de una polea, de ahí el nombre de garrucha. A la víctima se le colocaban pesos en los pies, para después cuando se encontraba elevado, dejarlo caer de golpe contra el suelo. Esto se repetía varias veces. Al izado, que podía provocar las luxaciones de las articulaciones de hombros, codos y muñecas, hay que sumar las posibles fracturas y magulladuras, en todo el cuerpo y piernas fundamentalmente, que producían las múltiples caídas.

lunes, 25 de enero de 2010

La cigueña


Este es otro de los instrumentos de tortura que a primera vista no da fe de los sufrimientos que es capaz de crear, porque su mision no es unicamente la de inmovilizar a la victima. A los pocos minutos de su utilizacion sobre la persona, Esta sufre fuertisimos calambres, primero de los musculos abdominales y rectales, luego de los pectorales, cervicales y de las extremidades. Con el paso de las horas, estos calambres conducen a un continuo e insufrible dolor en abdomen y recto. En tal situacion, la victima solia ser golpeada, pateada, quemada y mutilada a placer.

lunes, 18 de enero de 2010

Cepo chino


Instrumento de tortura de origen chino, consistente en una caja, generalmente de madera, en la cual se colocaba los pies del torturado los que a través de una manivela, utilizando los principios básicos de la prensa y el tornillo, eran apreta.

El dolor de la víctima aumentaba gradualmente desde una simple sensación de presión en el pie hasta convertirse en un dolor insoportable acompañado de trituración ósea podal. dos por el verdugo.

lunes, 11 de enero de 2010

El aplastapulgares


El Aplastapulgares es una de las torturas más antiguas y simples, aunque terriblemente efectiva.

Si bien se usaron diferentes dispositivos mecánicos para llevarla a cabo, la tortura en sí consistía en el aplastamiento de uñas, falanges y nudillos en forma lenta y progresiva, extendiendo el dolor durante días sin provocar daño mortal a la víctima. El nivel de desgarramiento podía ser controlado hasta el punto de provocar prácticamente la mutilación del miembro. Para los crímenes graves generalmente la tortura se hacía lentamente, comenzando por las uñas, luego pasando a las falanges y terminando en los nudillos, destrozando así ambas manos completamente.

martes, 5 de enero de 2010

La dama de hierro


Las puertas de esta "dama de hierro" se cerraban lentamente y los filosos clavos que se encuentran en sus puertas penetraban los brazos, las piernas, el vientre, el pecho, los ojos y la base del pene; aunque no lo suficiente para matar inmediatamente a la victima a quien se le dejaba asi durante horas.

lunes, 28 de diciembre de 2009

La silla de tortura




Fue usada en Centro Europa hasta 1846. El torturado era sentado en ella desnudo y amarrado por correas que lo apretaban lentamente, de modo que los pinchos le penetraran en la carne.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Las jaulas colgantes




Hasta el fin del siglo XVIII, en los paisajes urbanos y suburbanos de Europa abundaban las jaulas de hierro y de madera adosadas al exterior de los edificios municipales, palacios ducales, palacios de justicia, a las catedrales y a las murallas de las ciudades, también colgando extramuros de altos postes cerca de los cruces de caminos; frecuentemente había varias jaulas en hilera. Gran cantidad de ejemplos subsisten hoy en día (por ejemplo en el palacio ducal de Mantua, en el ábside de la catedral de Münster en Alemania).
Las víctimas, desnudas o casi desnudas, eran encerradas dentro y colgadas. Sucumbían de hambre y sed, por el mal tiempo y el frío en invierno, por el calor y las quemaduras solares en verano; a menudo habían sido torturadas y mutiladas para mayor escarmiento. Los cadáveres en putrefacción generalmente se dejaban in situ hasta el desprendimiento de los huesos.